“Los materiales con los que experimenté tienen toda una vida social anterior” | Entrevista a Ivana Salemi

Por Victoria Villalba para Untable Magazine
Ivana Salemi, artista visual y politóloga, presenta su primera muestra individual, La luna mueve el tinte en Galería ZONA. La exhibición reúne el cuerpo de obra desarrollado a partir de Fibras, un proyecto de investigación territorial en el que Ivana trabajó y aprendió junto a artesanas de San Juan, Río Negro y Chubut. Una pregunta recorre las salas: ¿qué sucede con las categorías de arte y artesanía cuando empezamos a mirar los saberes y las prácticas desde otros lugares?

¿Qué vamos a ver en tu muestra?
En La luna mueve el tinte, mi primera exhibición individual, presento un conjunto de piezas que surgen del imaginario del proyecto Fibras en el que estoy trabajando desde el año 2022 junto a artesanas textiles de San Juan, Río Negro y Chubut. En los diferentes viajes fui conociendo técnicas y materiales con los cuales fui investigando en mi taller hasta ir encontrando un registro propio. Como el proyecto comenzó con el apoyo de la Beca Residente del Premio Kenneth Kemble de San Isidro, me parecía importante mostrar el cuerpo de obra que surgió de esta investigación en este mismo Municipio, en Galería ZONA. Allí, voy a estar exhibiendo mis producciones: una pieza tejida en telar mapuche (witral), bordados en soportes de papel de algodón artesanal, una instalación con piezas teñidas con el tinte natural que se obtiene del algarrobo, una estación audiovisual que acerque algo del contexto de origen de estos materiales, y también pintura (mi primer amor). Estas piezas tienen un pie en la artesanía tradicional, por sus materiales y algunas técnicas, y un pie en el arte contemporáneo por el gesto instalativo, y algunas decisiones de montaje. Es una muestra que invita a acercarse, a interactuar con las piezas. También habrá copias del foto-libro Fibras que edité en 2024.
"La luna es una presencia polisémica, misteriosa, poética, y que marca una relación con lo nocturno, con lo que se ve y lo que no se ve. Algo de esto me gustaría que pase con las piezas que estoy mostrando."
¿Por qué “La luna mueve el tinte”?

Es una forma de recordar que vivimos en un cosmos donde todas las formas de vida están en relación. La relación entre la luna, las estaciones y los tonos del tinte que se obtiene de plantas y árboles es algo que apareció en conversaciones con diferentes artesanas. Susana Olguín, mi maestra de tintes naturales, me explicaba que el color que se obtiene depende del momento del año en el que cosechas el material tintóreo. En el 2025 Roxana Amarilla me invitó a participar como moderadora de la Mesa Abuelo Algarrobo en el marco de la muestra La Tierra Tiñe organizada por el Mercado de Artesanías Argentinas. Durante esta mesa entrevisté a distintos artesanos que trabajan con el algarrobo, material con el que trabajo en estas obras. Entre ellos estuvo Erik Rojas Nawan y tejedor de su comunidad en Córdoba. Creo que fue él quien mencionó con otras palabras esta relación. Pero más allá de esto, la luna es una presencia polisémica, misteriosa, poética, y que marca una relación con lo nocturno, con lo que se ve y lo que no se ve. Algo de esto me gustaría que pase con las piezas que estoy mostrando.
"Estos materiales, con los que yo experimenté después, hasta llegar a las piezas de papel de algodón intervenidas con el tinte de algarrobo, o los bordados con lana, tienen toda una vida social anterior."
¿En qué consistió el proyecto Fibras? ¿Cómo se gestó?
El proyecto Fibras fue una forma de revincularme, luego de la pandemia, con artesanas textiles. Yo conocía las prácticas artesanales vinculadas al textil (el hilado, los tintes naturales, el tejido en telar) a través de la Asociación Civil Surcos Patagónicos. Retomé el contacto con artesanas que ya conocía en Río Negro y Chubut, ya con la intención de acercar algo de lo poético en esta práctica vinculada a los territorios protagonizada sobre todo por mujeres rurales. El primer viaje que hice fue a San Juan. Ahí conocí el telar plantado, como nombran al telar criollo, y a Susana Olguín que fue la primera en hablarme del llanto del árbol y que luego sería mi maestra de tintes naturales.

"Si bien aprendí mucho sobre materiales y técnicas, lo que más me cautivó y me sigue movilizando es la epistemología del hacer artesanal, que desde una práctica silenciosa, lenta, logra sostener saberes y símbolos en algunos casos ancestrales."
Fibras entonces fue una forma de compartir preguntas y prácticas a partir de materiales e historias comunes entre el arte y la artesanía. Pienso este proyecto como una poética vincular comunitaria donde los materiales son el tiempo, la escucha, los vínculos que se construyen. Entonces las fibras no son sólo de lana, son los vínculos que construyen comunidades de prácticas. En esta investigación me encontré con maestras artesanas que, a través del hilado, teñido y tejido de fibras naturales actualizan técnicas y saberes tradicionales, que narran y practican en sus tejidos, generando una trama de memoria afectiva de sus territorios. Además de la producción textil, el trabajo con fibras y tintes naturales, produce formas de cuidado social, ambiental y cultural, muy valiosos en este contexto de crisis y cambios de paradigmas.

¿Cómo aparecen los materiales vivos?
En varias de estas piezas, trabajo con fibras y tintes naturales, es decir, que se obtienen de plantas y animales (en este caso oveja y guanaco). Las artesanas crían las ovejas de las que obtienen el hilo con el que luego realizan sus tejidos. Este vínculo de cuidado también ocurre con las plantas y árboles que hay en el entorno. Conocen muy bien cada planta, sus propiedades, y por eso saben cuándo es el mejor momento para obtener un tinte. Este fue uno de mis mayores aprendizajes durante los encuentros con las artesanas. Entonces estos materiales, con los que yo experimenté después, hasta llegar a las piezas de papel de algodón intervenidas con el tinte de algarrobo, o los bordados con lana, tienen toda una vida social anterior. Elvira Espejo Ayca habla de la vida social de los objetos, sus ideas me acompañaron mucho en este proceso.

Además de artista visual, sos politóloga. ¿Cuánto aparece tu formación académica en este proyecto de artes visuales?
Mi formación académica aparece más en mis preguntas que en mis respuestas. Me interesa abordar estas prácticas artesanales no sólo como prácticas poéticas sino también políticas por los modos que proponen de relacionarse con el territorio, con el trabajo y con la transmisión de saberes. Si bien aprendí mucho sobre materiales y técnicas, lo que más me cautivó y me sigue movilizando es la epistemología del hacer artesanal, que desde una práctica silenciosa, lenta, logra sostener saberes y símbolos en algunos casos ancestrales.
En tu propuesta expositiva, ¿cómo se aborda el cruce entre artes y artesanías?

Me interesa, como postula Ticio Escobar, la incertidumbre y las potencias latentes que existen en los cruces entre artes y artesanías. Entonces en la muestra vas a encontrar un witral (tejido en telar mapuche) que mantiene puntos y símbolos tradicionales, pero sus dimensiones y el montaje se acercan más a operaciones del arte contemporáneo. En otras piezas, retomo gestos materiales o técnicos del hacer artesanal, pero los reinterpreto en otros formatos y soportes. Finalmente, encuentro que hay preguntas compartidas entre artesanas tradicionales y colegas artistas contemporáneos.
"Con materiales y palabras sencillas despliega todo un cosmos de relaciones y saberes."
¿Quiénes son parte de esta muestra?
Andrés Labaké, con quien trabajo hace muchos años, fue el coordinador del Premio Kenneth Kemble y con quien hice la tutoría durante los 6 meses de desarrollo del proyecto Fibras. En este sentido él conoce la génesis y las modulaciones que Fibras fue teniendo durante estos años. Marcos Perearnau, autor del texto curatorial, vino a mi taller, conversamos sobre cómo fue gestándose cada pieza, sobre cosas que me fueron transmitiendo las artesanas, etc. En esa conversación aparecieron capas y relieves que yo no había visto antes. Y Paula Bladimirsquy me acompañó en el diseño expositivo. Ella es muy libre para imaginar las piezas en el espacio, nunca escuché un “no, esto no se puede hacer”. Todo lo contrario, siempre invitándome a expandir las piezas, a ocupar el espacio, desde una mirada respetuosa de mi trabajo. Para el cierre de la exhibición planificamos una conversación al pie de obra con Roxana Amarilla, curadora y especialista en artesanías.
En conclusión, ¿cómo impactaron esos saberes en tu producción artística?
El hacer artesanal tiene algo muy mágico que es que con materiales y palabras sencillas despliega todo un cosmos de relaciones y saberes. Todavía estoy orbitando este cosmos. El impacto no fue sólo a nivel material, sino también en el modo de vincularme con mi propia práctica en artes visuales: con el cuerpo en la producción de obra, con los tiempos del hacer.

Visitá la muestra
La luna mueve el tinte
Ivana Salemi
Inauguración: 19 de septiembre de 2026 18 h
Galería ZONA — Ibáñez 1378, San Isidro
Cierre: sábado 3 de octubre. 17:30 h Actividad con Roxana Amarilla, especialista en artesanías y cierre musical
Gestión y diseño expositivo: Paula Bladimirsquy
Contacto para visitas: espacioartezona@gmail.com

Conocé más sobre la artista
Ivana Salemi (1988) es artista visual y politóloga. Cursa la Maestría en Gestión de la Cultura. Es docente de la Diplomatura de Arte y Territorio (CUSAM-EAyP-UNSAM). Se formó en artes visuales en talleres, residencias y programas de artistas.





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